Nace
en Puebla, su padre era francés.
Estudia en la ciudad de México y ahí desempeña
cargos menores en el gobierno. Se une a Juan Alvarez y se considera
que Comonfort fue el principal promovedor del plan de Ayutla. Comonfort
se enfrenta a Santa Anna en Acapulco, donde se embarca para los
Estados Unidos de Norteamérica con el propósito de
conseguir fondos para la lucha.
En Nueva York recibe el apoyo de Gregorio Ajuria, quien le presta
sesenta mil pesos y con ello compra armas. Ignacio regresa a Acapulco
el 7 de diciembre de 1854. Llega a Michoacán y es nombrado
General en jefe de las tropas de ese estado. En octubre de 1855,
el General Juan Alvarez lo nombra ministro de Guerra. El 11 de diciembre
de ese año, es electo Presidente interino y el 1o de diciembre
de 1857 presta juramento, ya como Presidente Constitucional.
Deja la presidencia el 21 de enero de 1858. Durante su gobierno,
Miguel Lerdo de Tejada, su ministro de Hacienda, pormulga la Ley
del 25 de junio de 1856 sobre Desamortización de Bienes de
Manos Muertas. Esta ley provoca fuertes reacciones por parte de
los conservadores.
En 1857 la Constitución misma que ocasionó una violenta
lucha entre conservadores y liberales, como el golpe de Estado encabezado
por Félix Zuloaga quien, mediante el Plan de Tacubaya, obligó
a Ignacio Comonfort a seguir en la presidencia, pero desconoció
la Constitución. Comonfort mandó a su colaborador,
Benito Juárez, a prisión.
Posteriormente lo liberó y partió a Estados Unidos.
En 1861 la guerra civil de los Estados Unidos lo hace regresar a
México. En octubre de 1863 es nombrado general en jefe del
Ejército Mexicano para que reorganizar a las fuerzas armadas
y se pudiera resistir a la Intervención francesa. Sale de
campaña y cuando iba camino a Celaya son atacados por una
guerrilla al mando de Sebastián Aguirre, Comonfort es herido
y muere el 13 de noviembre de ese año.
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