La
nacionalización del petróleo
En
el Siglo XX el petróleo ha sido un recurso esencial para los
transportes, las industrias y la producción de electricidad.
Del
petróleo se obtienen combustibles, plásticos y muchos
otros productos.
En el subsuelo de México existen enormes yacimientos de petróleo,
y las primeras compañías que los explotaron fueron estadunidenses
e inglesas.
A
partir del presidente Madero, los gobiernos mexicanos trataron de
limitar el poder de esas compañías.
Después de la primera Guerra Mundial(1914-1918), la demanda
de petróleo aumentó, pues fue evidente que los países
debían tener suficientes reservas para sus trasnportes, sus
industrias y su seguridad nacional.
En México, las diferencias entre las compañías
extranjeras y el gobierno fueron creciendo pues no pagaban los impuestos
que señalaba la ley, ni mejoraban los salarios de sus trabajadores
mexicanos, muy inferiores a los de los extranjeros. Los obreros mexicanos
se fueron a huelga; tras estudiar el asunto, la Suprema Corte de Justicia
decidió que el aumento que pedían era justo y ordenó
que se les concediera. Sin embargo, las compañías no
obedecieron, por lo cual el presidente Cárdenas
decidió expropiarlas, lo anunció el 18 de marzo de 1938,
y las empresas extranjeras tuvieron que cederle a México, a
cambio de una indemnización, su maquinaria, sus pozos y sus
instalaciones.
El
23 de marzo, los mexicanos acudieron masivamente al Zócalo,
respaldando la decisión del presidente Cárdenas y cooperaron
para reunir el dinero que hacía falta para pagar la expropiación.
Los trabajadores petroleros realizaron auténticas hazañas
para no suspender la producción y sustituir de un día
para otro a los técnicos extranjeros.
En
lugar de las compañías extranjeras surgió una
sola, dirigida por el gobierno, que es Petróleos Mexicanos
(Pemex). El gobierno estadunidense, interesado en mantener buenas
relaciones con México, pues había el peligro de que
estallara una gran guerra en Europa, aceptó la decisión
del presidente Cárdenas. Sin embargo, México tuvo que
resistir el hecho de que por un tiempo ningún país quisiera
comprarle patróleo ni plata, y las empresas petroleras exigieron
que el pago por la expropiación fuera de inmediato.