La
Asamblea General es un foro mundial que se singulariza por estar
en él representados todos los Estados Miembros, se ha
dicho de ella que es lo más parecido que tenemos a un
parlamento de naciones. Es en ella, y sólo en ella, donde
se abordan los problemas más urgentes del mundo y donde
todos los países pueden expresar sus diferencias y llegar
a un entendimiento sobre cómo proceder.
De
la misma manera que en una democracia todos tienen igual derecho
al voto, sean ricos o pobres, poderosos o débiles, en
la Asamblea General todos los países tienen los mismos
derechos y prerrogativas, así como los mismos deberes
y obligaciones.
La
votación en la Asamblea General es un barómetro
fiel de la opinión mundial. Aunque, jurídicamente,
los Estados Miembros no están obligados a obedecerlas,
las decisiones de la Asamblea tienen la autoridad moral de la
comunidad de naciones.