Antes
de 1960, algunos Estados denunciaron la "mayoría automática"
de los países industrializados. Después de 1960, cuando
se sumaron a las Naciones Unidas muchos Estados recién independizados,
otros han protestado por la "tiranía de la mayoría"
ejercida por los países en desarrollo. En realidad, los esquemas
de votación tienden a cambiar mucho según el tema.
Los países votan generalmente tal como creen que cada cuestión
lo merece. Es por eso que los países con puntos de vista
parecidos tienen esquemas de votación parecidos respecto
de cuestiones de interés mutuo.
El
fin de la guerra fría ha conducido a un nuevo consenso respecto
de tema primordiales. Los puntos de vista de los países industrializados
y en desarrollo han ido convergiendo cada vez más y ello
se ha reflejado en el voto. Durante el período ordinario
de sesiones de 1970 de la Asamblea General, sólo el 35 por
ciento de las resoluciones se adoptó sin votación,
sin la oposición ni abstención de ningún país.
En 1997, la proporción fue del 77 por ciento.