
A principios del siglo XX las condiciones laborales de los obreros
eran muy precarias, las tiendas de raya y las casas de empeño,
a las que tenían que recurrir, cometían con ellos un
sinnúmero de injusticias y abusos.
Por si fuera poco, percibían salarios de hambre y sufrían
discriminación y malos tratos por parte de los patrones, quienes,
además, los multaban y restringían su libertad.
Todas esas causas dieron origen al movimiento obrero de Río
Blanco, Veracruz.
En diciembre de 1906, más de seis mil trabajadores se pusieron
en huelga, lo que complicó aún más su situación
debido al clima de represión que se vivía.
Los obreros pidieron el apoyo del presidente Porfirio Díaz,
sin embargo, éste tomó partido por los patrones. Eso
motivó que el conflicto creciera y provocó que la huelga
continuara.
El siete de enero de 1907, un empleado de la tienda de raya mató,
frente a la fábrica, a un obrero que participaba en la huelga.
Eso provocó que los huelguistas se amotinaran y saquearan la
tienda de raya y mataran a los dependientes.
Las autoridades reprimieron violentamente a los obreros y fusilaron
a sus dirigentes. Estos trágicos acontecimientos aceleraron
el proceso revolucionario.