
El 31
de mayo es el día mundial sin tabaco, este día fue instituido
por la Asamblea Mundial de la Salud para alentar a los fumadores de
todo el mundo a que se abstengan de fumar, ya que el cigarro es una
de las drogas más nocivas y peligrosas que existen en el mundo,
y es causa de millones de muertes anualmente.
En muchos países se han tomado medidas preventivas en este
aspecto, como la prohibición de fumar en lugares públicos
y de trabajo. Las personas que no fumamos hemos tenido que soportar
durante años la irresponsabilidad de los viciosos adictos al
cigarrillo; ya que el cigarro no sólo daña a los fumadores,
sino a todas las personas que involuntariamente se ven obligadas a
respirar el humo tóxico del cigarro, que los fumadores arrojan
al ambiente sin preocuparse del daño que causan en los demás.
Cuando una persona enciende un cigarro, está produciendo una
enorme combinación de más de 4000 sustancias químicas,
altamente dañinas, en forma de partículas y gases. Esta
peligrosa mezcla de venenos e irritantes, entre ellos el amoníaco,
monóxido de carbono, dióxido de azufre, alquitrán,
cianuro, formaldehído y muchos más, es causa de una
fuerte contaminación del aire en espacios cerrados como son
nuestros hogares, lugares de trabajo, escuelas, sitios recreativos,
transporte público, restaurantes, bares, discotecas
en
fin, en todos los lugares donde hay personas.
Los daños que ocasiona el cigarro son terribles, provoca enfermedades
en el corazón y pulmones, principalmente, entre ellas el temible
cáncer. Como hemos dicho en párrafos anteriores, no
sólo los fumadores sufren esas enfermedades, éstas también
afectan a los que no fumamos, incluyendo a los niños, quienes
se enferman de asma, neumonía, bronquitis, infecciones del
oído, irritación de ojos y nariz, dolor de cabeza, naúsea,
mareo, inflamación de la garganta, tos y toda clase de problemas
respiratorios.
En bien de la sociedad y de los niños, quienes finalmente son
los más afectados, ha llegado el momento de decirle a los fumadores:
Hagan conciencia y dejen de causar tantas enfermedades a las personas
inocentes, puesto que en realidad están cometiendo delitos
contra la salud de los demás, y sobre sus conciencias caerá
el peso de sus negativas acciones. ¡Dejen ya de fumar!.
