


El 7
de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, este 2002,
la Organización Mundial de la Salud ha decidido dedicarlo a
la salud mental.
Como
todos sabemos, la salud es el don más preciado de los seres
humanos. En nuestros tiempos tan acelerados, las enfermedades de tipo
mental han alcanzado niveles nunca antes vistos, esto se debe principalmente
a la depresión y al estrés.
La depresión
es uno de los más grandes males de nuestra sociedad, esto se
debe a la falta de motivación para disfrutar la vida, debido
a que los problemas cotidianos muchas veces nos rebasan.
El estrés
es una enfermedad mental originada por las presiones de nuestro convulsionado
entorno; son causa de estrés los problemas económicos,
laborales, familiares y sociales, el intenso tráfico existente
cuando nos dirigimos al trabajo y escuela, etc.
Existen
también trastornos mentales de nacimiento, que se agravan con
el paso del tiempo y otros, como el Alzheimer, cuyo origen es el deterioro
de las células cerebrales debido a la vejez.
Muchos
problemas mentales pueden ser aminorados y solucionados si se detectan
a tiempo y se toman las medidas adecuadas para su rehabilitación.
La ciencia médica ha realizado avances importantes en materia
de tratamiento y prevención de las enfermedades mentales.
Desde
mucho tiempo atrás, los enfermos mentales y sus familiares,
has sido víctimas de rechazo por parte de la sociedad, es preciso
hacer conciencia y cambiar esa actitud negativa, los problemas se
resuelven si los afrontamos con inteligencia, respeto y actitud positiva.
Recuerda:
el rechazo hacia los enfermos es cruel e inhumano, tiéndele
la mano a quien lo necesite, cualquiera de nosotros puede ser víctima
de algún padecimiento o trastorno mental.