
El cinco
de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente. En junio
de 1992 se llevó a cabo la Conferencia sobre Medio Ambiente
y Desarrollo de las Naciones Unidas, llamada también la Cumbre
de la Tierra, en las cercanías de Río de Janeiro, Brasil,
y tuvo una duración de doce días.
En dicha
cumbre se acordaron medidas para la protección del medio ambiente.
Los temas principales que se trataron fueron el cambio del clima,
la biodiversidad, la protección forestal, la Agenda 21 (un
proyecto de desarrollo medioambiental de 900 páginas) y la
Declaración de Río (documento compuesto por seis páginas
en el cual se demanda la integración del medio ambiente y el
desarrollo económico).
La Cumbre
de la Tierra fue un acontecimiento histórico muy significativo,
ya que hizo del medio ambiente una prioridad a nivel mundial, y a
ella asistieron delegados de 178 países, cifra récord,
que la convierte en conferencia de mayores dimensiones en la historia.
En junio
de 1997, tuvo lugar, en la ciudad de Nueva York, la Segunda Cumbre
de la Tierra. En ella se verificaron los avances realizados según
lo estipulado en la cumbre de Río, y tuvo la participación
de 170 países.
Por desgracia,
se comprobó que los acuerdos no habían sido cumplidos,
y que las peligrosas emisiones a la atmósfera de dióxido
de carbono continuaban; debido principalmente, a los Estados Unidos
(que es el país que genera más contaminantes en el mundo).
En la
Cumbre de Nueva York se decidió la creación de la Organización
Mundial del Medio Ambiente y el establecimiento de un tribunal internacional
para resolver conflictos sobre materia ecológica.
La protección
del medio ambiente y la ecología es un asunto que debiera ser
prioritario y fundamental para todos los gobiernos y población
de la Tierra, y no la fabricación de guerras y armamento como
hacen algunos países industrializados.