
El 9
de octubre ha sido establecido por la UNESCO como el Día Mundial
del Correo.
En la Persia antigua se utilizaban mensajeros a caballo para enviar
mensajes escritos, para ello se utilizaban estaciones donde se efectuaban
relevos y cambio de montura por una que estuviera descansada; los
romanos adoptaron este método para crear su propia red de comunicación
basada en postas o puestos de control, debido a ello, al correo también
se le conoce como servicio postal.
Desde
las oficinas de correos se despachan miles de cartas y envíos
diariamente, el servicio puede ser terrestre o aéreo de acuerdo
a la distancia del destino.
Para
enviar una carta sólo hay que introducirla a un sobre con la
dirección del remitente y del destinatario, en la oficina postal
se compran las estampillas, el precio del envío varía
de acuerdo a la distancia y al peso de la carta, se pegan en el sobre
y se depositan en el buzón; diariamente, las cartas depositadas
son recogidas y enviadas a su destino.
Los recibos
de la luz, agua y teléfono llegan a nuestras casa por correo,
también recibimos información de nuestras cuentas en
los bancos; cuando una persona se suscribe a alguna revista o publicación,
ésta también llega por correo, excepto el periódico
que cuenta con sus propios repartidores.
El correo
es un medio de comunicación muy antiguo, pero sigue siendo
muy útil y efectivo.