
El primer conjunto de leyes u ordenamiento jurídico del México
independiente fue la constitución de 1824, en donde se estableció
un gobierno republicano, representativo y federal.
Cuando
el emperador Agustín I se vio forzado a abdicar, el gobierno
del país quedó en posesión del Supremo Poder
Ejecutivo, el cual estaba integrado por Nicolás Bravo, Guadalupe
Victoria, Pedro Celestino Negrete, Mariano Michelena, Miguel Domínguez
y Vicente Guerrero, y convocó al segundo Congreso, el primero
fue formado el 28 de septiembre de 1821, que elaboró la primera
Constitución.
El proyecto
de constitución se presentó para su debate el 1 de abril
de 1824, siendo aprobado el día 3 de octubre del mismo año,
y se promulgó el día 4, con el apelativo de Constitución
Federal de los Estados Unidos Mexicanos, comprendidos por 19 estados,
5 territorios y un Distrito Federal.
Esta
constitución se basó en la Constitución española,
cuya redacción y aprobación correspondió a las
Cortes de Cádiz en 1812, y en la Constitución estadounidense
en lo concerniente a la distribución de la representatividad;
de tal manera que la cámara de senadores representa a los estados
de la federación, constando de dos senadores por cada entidad
federativa; y la cámara de diputados representa a la población,
un diputado por cada 80 mil habitantes en el país.
Cada
estado gozaba de autonomía para elegir a sus gobernadores y
legislaturas, recaudando impuestos y participando en el sostenimiento
del gobierno federal con una cuota fija de acuerdo a sus recursos.
El defecto de esta postura pronto fue evidente debido a que el nuevo
gobierno no tenía recursos suficientes.