La persecución que sufrieron los zapatistas ocasionó
que el día 25 de noviembre de 1911 se firmara el Plan de Ayala,
que Emiliano Zapata promulgó el 28 de noviembre de ese año,
en el cual desconocía al gobierno del presidente madero acusándolo
de traicionar las causas campesinas.
En dicho plan se sostenía que las tierras habían sido
arrebatadas al pueblo por caciques, hacendados y terratenientes, y
deberían ser devueltas a sus legítimos dueños:
los campesinos.
Pascual Orozco también se adhirió al plan de Ayala en
febrero de 1912, Madero encargó a Victoriano Huerta enfrentara
a las tropas de Orozco, quien fue derrotado.
El 30 de mayo de 1913, el presidente Francisco I. Madero fue traicionado
y asesinado por El Chacal Victoriano Huerta; entonces
se reformó el Plan de Ayala, se desconoció al gobierno
usurpador de Huerta y se declaró a Orozco como traidor, asumiendo
Emiliano Zapata la jefatura de los ejércitos insurgentes.
El Plan de Ayala fue reformado dos veces más, en 1914 y 1919,
pero mantuvo su carácter agrarista, postulando su famosa consigna:
Tierra, justicia y libertad.
El Plan
de Ayala sostenía lo siguiente:
Declaramos
al susodicho Francisco I. Madero inepto para realizar las promesas
de la revolución de que fue autor, por haber traicionado los
principios con los cuales burló la voluntad del pueblo y pudo
escalar el poder; incapaz para gobernar y por no tener ningún
respeto a la ley y a la justicia de los pueblos, y traidor a la Patria
por estar a sangre y fuego humillando a los mexicanos que desean libertades,
a fin de complacer a los científicos, hacendados y caciques
que nos esclavizan, desde hoy continuamos la revolución principiada
por él hasta conseguir el derrocamiento de los poderes dictatoriales
que existen.
El Plan de Ayala fue inspirado en el texto del Plan Político
Social, proclamado por los estados de Guerrero, Michoacán,
Tlaxcala, Puebla y el Distrito Federal, signado en la sierra del Estado
de Guerrero el 18 de marzo de 1911. El cual reivindicaba para la clase
trabajadora los derechos a la tierra, educación y salarios
justos.