
El día 2 de diciembre se celebra el Día Mundial de la
Abolición de la Esclavitud.
Todos
los seres humanos somos iguales ante Dios. También somos iguales
ante las leyes que nos rigen, sin importar raza, creencia, educación
o posición económica. Sin embargo, esto no siempre fue
así, la práctica de la esclavitud es muy antigua, y
se puede decir que existió en todas las culturas del planeta.
A pesar de que todavía existen muchas injusticias y desigualdades,
las esclavitud como tal fue abolida en todo el mundo.
La Convención Francesa, a instancias de Danton, decretó
el 4 de febrero de 1794 la abolición, no sólo de la
trata de esclavos sino también de la esclavitud, en las colonias
francesas, aunque en 1802 sería restablecida debido a la fuerte
presión que ejercieron los crueles los hacendados.
Fue Inglaterra el país que primero consiguió abolir
la esclavitud, medida que fue aprobada en 1807 y en la que tomaron
parte numerosos filántropos ingleses, como el jefe evangélico
William Wilberforce, Thomas Clarkson, Equiano
quienes, en el
año 1787, fundaron en la ciudad de Londres la Sociedad para
la abolición de la trata de esclavos.
En México, fue Miguel Hidalgo, el 6 de diciembre de 1810, quien
abolió la esclavitud, él lo hizo por vez primera en
América.
El generalísimo Morelos ratificó la abolición
en su famoso escrito Sentimientos de la Nación, promulgado
el 14 de septiembre de 1813. El 6 de noviembre de ese mismo año,
el Congreso de Anáhuac expidió el Acta de Independencia
en la cual abolía la esclavitud entre otras cosas. Posteriormente,
la esclavitud fue abolida en todo el continente americano y en España.