Porfirio
Díaz
(
1830 - 1915)
Nace
en Oaxaca el 15 de septiembre de 1830.
Primero pensó en seguir la carrera sacerdotal como forma de vida,
realizó algunos estudios en el seminario como alumno externo,
pero por consejo del liberal Marcos Pérez, ingresó en
el Instituto de Ciencias y Artes a la carrera de Leyes que no terminaría.
Finalmente se decide por la carrera de las armas y es enlistado para
combatir contra la invasión de los Estados Unidos (1846); en
1854 se adhiere al Plan de Ayutla.
Participa
posteriormente en la guerra de Reforma (1858-1860), combatiendo con
el grupo Liberal; y apoyando a Benito Juárez combatió
el gobierno de Maximiliano I, archiduque de Austria y emperador de
México.
En 1867 Díaz contrae nupcias con Delfina Ortega Díaz,
su sobrina, la hija de su hermana Manuela, en ese matrimonio tiene
a sus hijos Porfirio y Luz.
Díaz
contiende por la presidencia de México frente a Juárez
en 1867 y en 1871, en las dos ocasiones ganó Juárez.
Lanza el Plan de la Noria en contra de la reelección de Juárez
(1871), y en 1876 se levanta en armas contra el presidente Sebastián
Lerdo de Tejada, con el Plan de Tuxtepec y por fin logra asumir el
poder.
Un
año más tarde es electo Presidente Constitucional.
En
1880 tuvo que dejar la presidencia, ya que la Constitución
señalaba que no se podía gobernar de manera consecutiva.
El general Manuel González llega a la presidencia y Porfirio
Díaz se desempeña como "secretario de Fomento".
En
1884 es reelegido Presidente y consigue se apruebe una enmienda a
la Constitución permitiendo las reelecciones consecutivas.
De esta manera logra permanecer en el poder hasta 1911.
Su
régimen estuvo marcado por logros importantes, pero también
por la mano dura y las grandes desigualdades con que se trató
a los más desprotegidos. Díaz logró la pacificación
del país y a partir de eso se inició un desarrollo económico
sin precedente.
La red de ferrocarriles se extendió por todo el territorio,
así como las líneas telegráficas. Se le dieron
toda clase de facilidades a los capitales extranjeros con lo que la
industria minera y textil alcanzaron un auge inusitado. Las exportaciones
crecieron en un 300 por ciento, pero desafortunadamente la riqueza
sólo benefició a unos cuantos y al final de su dictadura
la pobreza y la injusticia social eran ya alarmantes.
La
inconformidad creciente, el campo en manos de terratenientes, los
levantamientos de Río Blanco y Cananea con su cruenta sofocación,
fueron sólo algunas de las causas del movimiento revolucionario,
lidereado por Francisco I. Madero. En 1911 Porfirio Díaz deja
el poder y sale del país con rumbo a Europa, donde muere en
1915 en París, Francia.