
Nació el 29 de marzo de 1826, en la ciudad de Oaxaca; murió
en la ciudad de México en 1871.
Los padres de Margarita, don Antonio Maza y doña Petra Parada,
acogieron a un niño indígena que no hablaba español,
y con el cual ella se casó años después, el 31
de octubre de 1843. Ese niño era don Benito Juárez,
a quien le dio 11 hijos.
En 1853 el general Santa Anna desterró a Juárez, quedando
su familia en una situación bastante apremiante. Al año
siguiente, Margarita tuvo que huir, embarazada de gemelas y con seis
hijos, y fue asilada en diferentes haciendas.
Abrió una tienda en Etla, para mantener a su hogar y mandarle
dinero a su esposo, exiliado en Nueva Orleans, con quien se reunió
en Veracruz acompañada por
sus hijos, después de ser perseguida por unos bandidos que
pretendían raptarla. Afortunadamente, fue protegida por su
hermano José Maza.
Doña Margarita fue una gran mujer, que ayudó y protegió
a los pobres, y siempre apoyó a su esposo en su difícil
proyecto de nación, a través de las múltiples
vicisitudes que lo acompañaron.
Durante la intervención francesa tuvo que separarse una vez
más de don Benito. Ella, con el apoyo de sus hijas, presidió
una junta de señoras y organizó funciones de teatro
para reunir fondos que iban a parar a hospitales y a los familiares
de las víctimas de la guerra.
Tuvo que huir del país, refugiándose en Washington,
donde fue tratada con mucha hospitalidad. Al triunfar la República
regresó a México para reunirse con su esposo, a bordo
de un barco que el presidente de Estados Unidos puso a su disposición.
Cuando desembarcó en Veracruz, el pueblo la recibió
con enormes muestras de cariño y respeto.
Margarita Maza de Juárez murió el 2 de enero de 1871
en la capital del país. Su nombre fue inscrito en la Cámara
de Diputados en 1966.