Miguel
Hidalgo y Costilla
(1753-1811)

Nace
en Pénjamo, Guanajuato.
Decide
dedicarse a la vida religiosa y estudia en Valladolid; en 1778 es ordenado
sacerdote.
Fue
rector del Instituto de San Nicolás, donde fue maestro de José
María Morelos.
En 1802 es nombrado párroco del pueblo de Dolores, Guanajuato,
donde pone gran empeño en enseñar a los indios diferentes
artesanías y la mejora de cultivos.
Miguel
Hidalgo asistía en la ciudad de Querétaro a las reuniones
en la casa de los corregidores, donde se planeaba la conspiración
en contra de la Corona española. Pero la conspiración
fue denunciada por lo que el cura Hidalgo tomó cartas en el asunto
y en la madrugada del 16 de septiembre de 1810 convoca al pueblo para
que luchen por su independencia. Salen del pueblo de Dolores y en su
avance hacia la capital del país un gran número de personas
se van sumando al movimiento. Van de triunfo en triunfo y al llegar
a las afueras de la ciudad de México, Hidalgo decide replegarse.
Esta
decisión le provocó un gran problema con Ignacio Allende
y otros de sus jefes militares.
Se
piensa que Hidalgo temió los destrozos que los insurgentes, sobre
todo la gente del pueblo, pudiera hacer en la capital. Después
de este hecho Hidalgo pierde el mando militar, aunque conserva el político,
pero a partir de entonces el ejército inició una cadena
de derrotas.
En 1811, traicionan a Hidalgo y es tomado preso en Coahuila junto con
Allende y Aldama. En Chihuahua es fusilado y su cabeza se exhibe en
la Alhóndiga de Granaditas como una advertencia para los que
decidieran seguir en la lucha. Hidalgo es conocido como "El Padre de
la Patria".