
De regreso en el océano Atlántico
 |
En el mes de enero de 1493 la Pinta y la Niña levaron anclas
y enfilaron rumbo a Europa. Pero las peripecias de este primer viaje
colombino aún no terminarían.
El jueves 14 de febrero, cuando faltaba poco para llegar a las Azores,
una violenta tormenta hizo que las dos carabelas perdieran el contacto.
La Pinta, comandada por Martín Alonso Pinzón, se alejó
para siempre y Colón nunca más volvería a ver a
quien había sido su mano derecha.
Pinzón, en vez de intentar reunirse con el Almirante en las Azores,
continuó su periplo por el océano, movido por la ambición
de llegar primero a España con las noticias de su descubrimiento.
Sin embargo, el destino quiso otra cosa.
Pinzón arribó al puerto de Bayona (Galicia) y luego se
dirigió a Palos, adelantándose a Colón. A pesar
de ello, la corte real le negó una audiencia y, a los pocos días,
Pinzón falleció a causa de una desconocida enfermedad.
La Niña, mientras tanto, salvó con muchas dificultades
la tormenta. Colón incluso llegó a temer lo peor y lanzó
un pergamino con el relato de su viaje al mar, con la esperanza de que
quien lo hallase, lo hiciera llegar a los reyes.
Por fortuna, el reducido grupo pudo continuar su viaje hacia las Azores,
donde repusieron sus fuerzas.
Regresa