
El Islas Canarias
El 9 de agosto de 1492, la flotilla al mando de Colón llegó
al archipiélago de las Canarias.
La detención fue más larga de lo previsto por el Almirante,
ya que en el trayecto desde Palos a la Pinta se le había averiado
el timón y la Niña no navegaba a la velocidad necesaria,
debido a un velamen poco apropiado. Hubo que dotar a la Pinta de un
nuevo timón y calafatear su casco, mientras a la Niña
se le colocó un aparejo redondo de velas cuadradas (en remplazo
de las velas latinas) y se le agregó un mástil.
También se cargaron víveres frescos, leña y agua.
Toda la operación tardó casi un mes. Por fin, el sábado
8 de septiembre los barcos zarparon hacia lo desconocido.
A partir de este día, Colón comenzó a dar cuenta
de su periplo en un diario, legado a la posteridad gracias a la transcripción
que hiciera posteriormente el padre fray Bartolomé de Las Casas.
Respecto a este día dice así: "Tres horas de noche,
sábado, comenzó a ventar Nordeste, y tomó su vía
y camino al oeste; tuvo mucha mar por proa, que le estorbaba el camino
y andaría aquel día nueve leguas (aproximadamente 50 kilómetros),
con su noche". El viaje de localización había comenzado.
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