| El
origen del cielo y la tierra
Cuando el Gran Padre despertó, dijo:
- Debemos elevar los cielos, Gran Madre, para que haya vida
sobre la tierra, para que el agua ocupe de inmediato su lugar
y surjan los montes y las montañas.
Junto con su voz se oyeron resonar muchas piedras preciosas.
Y enseguida, el Gran Padre tomó una de las piedras preciosas
que había resonado y la puso en el centro de la tierra.
Luego despertó al espíritu del maíz que
tenía dormido dentro de ella.
De sus entrañas, la tierra vio brotar al primer árbol
del mundo que creció como una columna de piedra para
sostener los cielos.
Ese primer árbol era una ceiba frondosa. Por eso las
ceibas son sagradas entre los mayas. |
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