Lucas
Alamán
(1792-1853)
Nació
el 18 de octubre de 1792 en la ciudad de Guanajuato, hijo de padres
españoles acomodados, dedicados a la minería.
Hizo sus primeros estudios en el Colegio de la Purísima Concepción
de su ciudad natal, distinguiéndose en las matemáticas.
Los prosiguió en el Colegio de Minas de la ciudad de México,
donde destacó como uno de los mejores discípulos de don
Andrés del Río; dominó la mineralogía, la
física, la química y la botánica, conocimientos
que hicieron que el barón de Humboldt lo calificara más
tarde como "una de las inteligencias mejor cultivadas".
En 1814 viajó por España y Francia, donde conoció
a Napoleón Bonaparte, cuando su imperio se desmoronaba. Recorría
Italia, Escocia, Suiza y las orillas del Rhin, deteniéndose en
Freyberg, donde completó sus estudios de minería. Estuvo
después en Prusia y Hannover; estudió el griego en la
Universidad de Gottinga, visitó también Holanda y Bélgica.
En París siguió los cursos de química, en el Colegio
de Francia. Estando en España le llegó la noticia de la
consumación de la Independencia de México y la Junta Provisional
Gubernativa del Imperio de Iturbide, a moción de José
María Fagoada, discutió y aprobó el 15 de octubre
su dictámen sobre la minería.
Alamán redactó la exposición que presentaron los
diputados de México en Madrid, sosteniendo el plan del conde
de Aranda, aunque sin resultado alguno.
A la caída del imperio de Iturbide, la Junta Provisional integrada
por Negrete, Bravo y Michelena lo nombró secretario de Estado
del Despacho de Relaciones Exteriores, cargo que ocupó, con pequeña
interrupción del 16 de abril de ese año hasta el 20 de
septiembre del año siguiente.
Además de sus tareas políticas, se dedicó a organizar
el Archivo General y estableció el Museo de Antigüedades
e Historia Natural.
En 1825 dirigió su Compañía Unida de Minas. Estableció
en el Cerro de Mercado, cerca de Durango, la primera ferrería
que hubo en México.
En 1829 a consecuencia del pronunciamiento del general Anastasio Bustamante,
la presidencia de la República recayó, por breve lapso,
en el licenciado Pedro Vélez, presidente de la Suprema Corte,
quien tuvo como asociados al general Luis Quintanar y a don Lucas Alamán,
muy conocido entonces.
Al año siguiente, Bustamante llamó otra vez a Alamán
al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde trabajó por fijar
los límites territoriales entre México y los Estados Unidos.
En 1832, Facio y Alamán fueron acusados por el general Juan Avarez
y el diputado José Antonio Barragán, de haber permitido
la captura a traición del general Guerrero, muerto por el gobierno
de Bustamante, por lo que Alamán tuvo que esconderse, siendo
absuelto de tal cargo hasta 1834.
Entonces se retiró a la vida privada, fundando una fábrica
de hilados y tejidos de algodón en Cocoloapan, cerca de Orizaba;
estableció otra en Celaya, de tejidos de menor calidad; introdujo
en México los carneros merinos, las cabras del Tibet, y mejores
ganados. Murió en la ciudad de México el 2 de junio de
1853.
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