Miguel
Hidalgo y Costilla
El Padre de la patria
(1753-1811)
Nació
el 8 de mayo de 1753 en el rancho de San Vicente, situado en la llanura
de Pénjamo, Guanajuato. Sus padres fueron don Cristóbal
Hidalgo y Costilla, y doña Ana María Gallaga.
El 16 de mayo fue bautizado Miguel Antonio, en la capilla de Cuitzeo
de los Naranjos; estudió en el colegio de San Nicolás
de Valladolid, hoy Morelia, que había sido fundado por don Vasco
de Quiroga en 1540, distinguiéndose en sus estudios.
Por su perspicacia, sus condiscípulos le pusieron el apodo de
"El Zorro", y tal fue su inteligencia y distinción
en sus estudios, que no obstante su juventud, fue catedrático
y más tarde rector del colegio.
Siendo cura llegó a formar parte del curato de Dolores.
Antes de 1810, se afilió a las conspiraciones que se efectuaban
en Querétaro y San Miguel el Grande, para derrocar al gobierno
virreinal, ilustrando a los conspiradores con su enorme saber y la lectura
de los libros de la Revolución Francesa, prohibidos en la Nueva
España, pero que él leía desde su juventud en ese
idioma que dominaba y por lo cual le habían apodado también
"El Afrancesado".
En esas reuniones expresaba sus sentimientos con apasionada elocuencia,
revolucionando las conciencias, con avanzadas e innovadoras teorías
sobre la libertad.
Tenia una cultura muy vasta, estando al tanto de cómo se habían
hecho las revoluciones de Francia y de los Estados Unidos de América.
Era un hombre de acción; por lo que, al descubrirse la conspiración
de Querétaro, por denuncias que contra ella hicieran el 10 y
el 13 de septiembre de 1810, no titubeó ni por un momento en
lanzarse a la lucha armada no obstante que no estaba preparado para
ello, pues el movimiento debería haber estallado hasta el primero
de octubre siguiente.
Peleó con valor y ya estando en guerra en Guanajuato y en el
Monte de las Cruces, por su ignorancia del arte de la guerra, fue aniquilado
por el mejor militar español de entonces, Calleja del Rey, en
Aculco y en Puente Calderón.
Por un excesivo amor propio, no escuchó los consejos que le diera
Allende, el sí militar consumado. Hidalgo fue nombrado en Celaya,
por la junta militar, capitán general de los ejércitos
insurgentes, o sea el jefe supremo de los mismos, el 21 de septiembre.
En Valladolid, el 19 de octubre, publicó Hidalgo el decreto que
abolía la esclavitud en la Nueva España, siendo ascendido
ese día a generalísimo de los ejércitos insurrectos.
El 26 de noviembre, en Guadalajara, organizó un gobierno provisional,
nombrando un ministro de guerra y justicia, un secretario de estado
y del despacho, y un plenipotenciario que fuera a los Estados Unidos,
a procurar el reconocimiento de la Independencia de México y
a solicitar ayuda en la contienda.
El 17 de enero de 1811 fue completamente derrotado por Calleja en Puente
Calderón, por lo que la junta militar lo despojó del mando.
Allende acordó entonces retirarse al Norte, cuyas provincias
eran adictas a la causa, y todos los caudillos marcharon hacia allá,
siendo aprehendidos en Acatita de Baján y remitidos a Chihuahua,
donde se les juzgó. Allí fue fusilado el 30 de julio de
1811, después de ser degradado.
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