Ignacio
Allende
(1779-1811)
Nació
el 21 de enero de 1779 en San Miguel el Grande, pueblo de Guanajuato,
que en su honor lleva ahora el nombre de San Miguel de Allende.
Participó en la conspiración de 1810 que se forjaba en
Querétaro en casa del corregidor Domínguez, y visitaba
en Dolores al padre Hidalgo, conspirador también.
En San Miguel el Grande, ganó para la causa a los hermanos Aldama
y en Celaya al capitán Arias; otro de los militares que acudió
a conspirar, invitado por él, fue el capitán Abasolo.
Allende era el alma de la conspiración por su dinamismo, valor,
y estaba señalado para ser el jefe militar de los ejércitos
insurgentes; pero por el respeto que todos tenían al cura Hidalgo,
le dejaron el mando supremo de la tropa, aunque no era militar, con
el resultado de que se cometieran muchos errores que causaron seguramente
la derrota de las primeras huestes insurgentes y la muerte de sus principales
caudillos, entre ellos los mismos Hidalgo y Allende.
La junta militar nombró primeramente a Allende teniente general,
y después, en Acámbaro, confidencialmente ascendió
al grado de capitán Federal, pero siempre supeditado a Hidalgo,
que fue capitán general y generalísimo.
Allende participó en el movimiento libertario de México
desde los primeros momentos, juntamente con Hidalgo y Juan Aldama. Actúo
con valor e inteligencia en todas las batallas libradas.
No estuvo de acuerdo con Hidalgo cuando éste se retiró
a la vista de la ciudad de México sin intentar tomarla, después
de haber ganado la batalla del Monte de las Cruces.
Tampoco aprobó la táctica de Hidalgo, cuando éste
evitó llegar a Querétaro, torciendo el rumbo en Chamacuero
hacia Valladolid; y discrepó de presentar batallas en Aculco
y en el Puente Calderón, que fueron las acciones de guerra en
que la Insurgencia se derrumbó.
Esas discrepancias constan en las cartas que se escribieron entre ambos
y culminaron en que Hidalgo fuera acusado de impericia militar, después
de la catástrofe del Puente Calderón, cerca de Guadalajara.
La junta militar le retiró entonces el mando a Hidalgo, y se
lo dio a Allende; pero fue ya demasiado tarde para recobrar los primeros
triunfos del ejército insurgente, pues allí empezó
el éxodo de los caudillos hacia el Norte hasta llegar a la traición
de Acatita de Baján.
El 13 de diciembre de 1810, Allende firmó con Hidalgo el primer
tratado con los Estados Unidos de Norteamérica, constituyendo
el primer gobierno provisional del México independiente, que
habría de declarar la libertad.
En su viaje al Norte del país, para reponerse de las derrotas
sufridas, Allende fue aprehendido en Acatita de Baján, Coahuila,
juntamente con los demás cabecillas insurgentes, al ser traicionados
por Elizondo. Fue enviado a Chihuahua, donde se le enjuició como
rebelde y se le sentenció a morir fusilado.
En las Norias de Baján vio morir a su hijo único en la
escaramuza que se libró contra los rebeldes que los detuvieron.
Allende fue fusilado en Chihuahua el primero de agosto de 1811 y su
cabeza fue enviada a la Alhóndiga de Granaditas de Guanajuato,
para ser exhibida.
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